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SECTOR P1
PARALAJE
Se llama paralaje al ángulo formado por las líneas de observación a un objeto desde dos puntos suficientemente separados. En el caso en que la separación sea el radio terrestre se la llama paralaje diurna (o geocéntrica); cuando es el radio de la órbita de la Tierra alrededor del Sol se trata de la paralaje anua (o heliocéntrica). La paralaje es un nombre femenino, y se mide en segundos de arco. La paralaje anua de una estrella es el ángulo bajo el cual se vería, desde esa estrella, el radio de la órbita terrestre. En astronomía se utiliza la paralaje para calcular distancias. Se define así la unidad de distancia pársec, siendo la distancia a una estrella en pársecs, la inversa de la paralaje trigonométrica medida en segundos de arco. Dicho de otra manera, se define un pársec (o parsec) como la distancia desde la que habría que observar el Sistema Solar para que la órbita terrestre subtendiera un ángulo de un segundo de arco
PLANETA
La Unión Astronómica Internacional, en su asamblea plenaria celebrada en Praga en agosto del año 2006, estableció una definición del término planeta, al menos en lo referente al Sistema Solar. Así, un planeta es un cuerpo celeste que: (a) orbita alrededor del Sol; (b) posee suficiente masa como para que su propia gravedad domine las fuerzas presentes como cuerpo rígido, lo que implica una forma aproximadamente redondeada determinada por el equilibrio hidrostático; (c) es el objeto claramente dominante en su vecindad, habiendo limpiado su órbita de cuerpos similares a él. Según esta definición, Plutón deja de ser un planeta, para pasar a ser el prototipo de un nuevo tipo de objetos: los planetas enanos. Dentro de la categoría de planetas enanos se encuentran Plutón, Ceres y Eris. Por tanto, el Sistema Solar se queda con ocho planetas: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. En nuestro sistema solar hay dos tipos de planetas, gaseosos y rocosos, y de los dos tipos se han descubierto planetas orbitando otras estrellas diferentes al Sol.



SECTOR P2

PÚLSAR
Son estrellas de neutrones en rápida rotación y con su intenso campo magnético inclinado respecto al eje de rotación. Los púlsares fueron descubiertos en 1967 por Jocellyn Bell Burnell como fuentes de radio que pulsaban rápidamente a frecuencias constantes. Los púlsares realmente no pulsan sino que emiten ondas de radio que escapan por los polos del potente campo magnético de la estrella. Debido a que el eje del campo magnético no coincide con el eje de rotación, estos potentes chorros de ondas de radio describen un círculo alrededor del eje de rotación de la estrella y desde el observador aparecen y desaparecen como la luz de un faro. Los periodos de rotación típicos de los púlsares van desde el milisegundo a unos pocos segundos. Un ejemplo de púlsar muy conocido es el que se ha encontrado en la nebulosa del Cangrejo. Este púlsar se encuentra en el mismo punto en el que los astrónomos chinos registraron una brillante supernova en el año 1054 y permitió establecer la relación entre supernovas, estrellas de neutrones y púlsares.
PRECESION
En astronomía se conoce como la variación principal que experimenta la Tierra en la dirección de su eje de rotación. Debido a este fenómeno, las coordenadas de las estrellas varían con el transcurso del tiempo. En el año 129 a. C., Hiparco, comparando sus observaciones con otras anteriores (700 años a. C.), detectó un desplazamiento de 50.4 segundos de arco por año, y lo interpretó como una rotación de toda la esfera en sentido antihorario; como cada año el Sol llega al equinoccio antes que el año anterior lo denominó «precesión de los equinoccios». En tiempos de Hiparco, el equinoccio de primavera se encontraba en la constelación de Aries y hoy se encuentra en Piscis. En 1600, Copérnico dio la interpretación del fenómeno: el eje de rotación de la Tierra describe, en 25 800 años, un movimiento retrógrado, manteniéndose sobre la superficie imaginaria de un cono con 23,45º de abertura, las estrellas permanecen fijas pero los polos se desplazan entre ellas. La explicación está en la dinámica de Newton: la Tierra no es esférica, su eje de rotación no es perpendicular a los planos orbitales del Sol y la Luna, cuya atracción gravitatoria sobre el abultamiento ecuatorial da lugar a un par de fuerzas sobre el eje de rotación.
