astronix

SECTOR E1
ECLIPSE
Es la ocultación de un astro por otro, visto desde un tercero. Hay eclipse solar cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol, que se ve total o parcialmente cubierto. No sucede cada Luna nueva porque las órbitas lunar y terrestre estĆ”n inclinadas 5° una respecto a la otra. La Luna es cuatrocientas veces menor que el Sol, pero estĆ” en promedio cuatrocientas veces mĆ”s cerca de la Tierra. Cuando coinciden los tamaƱos aparentes solar y lunar se produce un eclipse total de Sol: el disco brillante es reemplazado por la silueta oscura de la Luna y a su alrededor se aprecia la tenue corona solar. Si, en perfecta alineación, la Luna queda algo mĆ”s lejos de la Tierra, el eclipse serĆ” anular. Un eclipse anular o total solo es visible desde la estrecha banda de totalidad, proyección de la sombra lu32 E E Eclipse total de Luna del 3 de marzo de 2007. Composición de nueve fotografĆas de las distintas fases del eclipse. Durante la parcialidad, la Luna va entrando en la sombra de la Tierra. En la fase total se ha incrementado el tiempo de exposición de la imagen para captar su tonalidad rojiza, producida por los rayos de luz que se filtran y se refractan en la atmósfera terrestre proyectĆ”ndose sobre la Luna eclipsada. CrĆ©ditos: Enrique Herrero Casas (Universidad de Barcelona). 100 Conceptos bĆ”sicos de AstronomĆa nar sobre la superficie terrestre

āUn eclipse lunar total se produce cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol, en fase de llena. Nuestra atmósfera refracta la luz solar hacia el cono de sombra terrestre y causa el color rojizo de la Luna durante sus eclipses. Éstos pueden ser también penumbrales, cuando la Luna atraviesa la penumbra terrestre, o parciales, cuando solo una parte de la Luna pasa por la sombra de la Tierra.


SECTOR E2
ENANA BLANCA
Las enanas blancas son estrellas muy pequeƱas y calientes, pero de masas comparables a la del Sol. TĆpicamente su radio es del orden de una centĆ©sima parte del radio solar, su temperatura unos 10 000 K (por lo que se ven de color blanco) y su masa la mitad del Sol. No obstante, al ser tan pequeƱas, su brillo total es tambiĆ©n escaso, y son difĆciles de observar. Las enanas blancas representan la fase Ćŗltima de la vida de las estrellas similares al Sol. AlgĆŗn dĆa, al agotar toda su energĆa nuclear, el Sol comenzarĆ” a colapsarse y brillarĆ” sólo por la energĆa que genere al contraerse (a diferencia de su estado actual, en que brilla por la energĆa nuclear liberada en su centro)


Conforme se contraiga, su brillo irĆ” decreciendo. El destino de una enana blanca, pues, es ir enfriĆ”ndose y apagĆ”ndose lentamente, mientras su densidad aumenta. Su densidad llega a ser enorme: un pedazo de materia del centro de una enana blanca del tamaƱo de un terrón de azĆŗcar pesarĆa fĆ”cilmente cien toneladas en la superficie terrestre. A tales densidades se producen efectos fĆsicos muy complejos que no podemos reproducir en nuestros laboratorios, lo que convierte a las enanas blancas en objetos de estudio muy interesantes. La Ćŗnica forma que tiene una enana blanca de escapar a su destino consiste en incorporar materia nueva por acreción (procedente
ENANA MARRĆN
Una estrella se caracteriza por su masa, que determina de manera esencial las propiedades observacionales y el tiempo que brillarĆ” a partir de la producción de energĆa debido a reacciones nucleares en su interior. Sin embargo, en el espacio se pueden encontrar objetos de apariencia estelar pero que no tienen masa suficiente como para quemar el elemento mĆ”s sencillo, el hidrógeno, que consta de un solo protón. Esto es debido a que la presión y temperatura internas, consecuencia del peso de todas las capas de material que se encuentran atraĆdas por la gravedad del objeto, no son lo suficientemente altas para iniciar la conversión de hidrógeno en helio. A estos cuerpos se los denomina objetos subestelaresperiodos evolutivos muy cortos pueden quemar un isótopo del hidrógeno denominado deuterio (un protón mĆ”s un neutrón), como los objetos de masa planetaria, que carecen incluso de esta reacción nuclear. Los modelos teóricos predicen que el lĆmite subestelar se encuentra en una masa equivalente a 0,072 veces la del Sol, aunque en realidad depende ligeramente del contenido de elementos mĆ”s pesados que el hidrógeno y el helio, los cuĆ”les representan una fracción mĆnima fue descubierta en las PlĆ©yades por un grupo espaƱol liderado por el astrofĆsico R. Rebolo en 1995.



SECTOR E3
ENERGIA OSCURA
Cuando Einstein elaboró su modelo de universo, en 1915, Edwin Hubble aĆŗn no habĆa realizado las observaciones que demostraban que el cosmos estaba en expansión. Einstein creĆa que el universo era estĆ”tico, de modo que introdujo en sus ecuaciones de la relatividad general un tĆ©rmino de expansión, llamado constante cosmológica, cuyo efecto era compensar la acción de la gravitación causada por toda la masa del universo. Cuando Hubble probó que el universo estaba expandiĆ©ndose, Einstein consideró la constante cosmológica como una de sus mayores equivocaciones. En 1998, los cosmólogos, utilizando el brillo de supernovas que explotaron hace cientos de millones de aƱos en galaxias muy distantes, pudieron demostrar que la expansión del universo se estĆ” acelerando: el cosmos parece estar dominado por un tipo de energĆa de origen desconocido, la llamada energĆa oscura, cuyo efecto es equivalente al de una antigravedad que existe a escalas mucho mayores, un tipo de efecto Observaciones recientes sugieren que cerca del 95% de la energĆa del universo estĆ” en el sector Ā«oscuroĀ». Este sector estĆ” constituido por materia oscura (una forma de materia no luminosa) y energĆa oscura, cuyo origen y composición son desconocidos. La energĆa oscura constituye alrededor del 73% del universo y es responsable de una misteriosa fuerza repulsiva que parece estar acelerando la expansión del cosmos

ESPECTRO ESTELAR
Cuando el elemento óptico dispersor es suficientemente potente, puede desdoblar los colores mucho mĆ”s allĆ” de lo que el ojo es capaz de apreciar. Lo quesucede en realidad es que la luz, que es una onda, se compone de diferentes frecuencias. Los colores azules que vemos tienen frecuencias algo mayores que los colores rojos. Los rayos infrarrojos (que no vemos, y por eso no podemos propiamente llamarlos colores) tienen frecuencias todavĆa mĆ”s pequeƱas, y los rayos ultravioletas (que tampoco vemos) las tienen mayores que los colores azules y violetas. AsĆ, descomponer la luz en colores es descomponerla en frecuencias. Llamamos espectro al resultado de separar las frecuencias presentes en la luz, o mĆ”s precisamente, en la radiación, y medir la cantidad de energĆa recibida en cada una de esas frecuencias. AsĆ, cuando hablamos del espectro de Betelgeuse estamos hablando de la cantidad de energĆa que recibimos de esta estrella en cada frecuencia de la luz. Pero podemos hablar del espectro de cualquier objeto que emita radiación. Para el estudio de los espectros se desarrolló la espectroscopia, que es una tĆ©cnica observacional orientada al anĆ”lisis de la composición espectral de la luz que se recibe de los astros o de cualquier otro cuerpo emisor. La luz (o, de manera mĆ”s general, la radiación electromagnĆ©tica) que emiten los cuerpos celestes contiene multitud de Ā«coloresĀ» La espectroscopia permite analizar la composición de esa luz y deducir cuĆ”nta energĆa se recibe de un astro para cada Ā«colorĀ» concreto (para cada longitud de onda, o para cada frecuencia). El grĆ”fico que representa la intensidad de la luz en función del Ā«colorĀ» (longitud de onda, o frecuencia) recibe el nombre de espectro.




SECTOR E4

ESTALLIDOS DE RAYOS GAMMA TambiĆ©n denominados GRB (del inglĆ©s, gamma ray bursts), son las explosiones mĆ”s energĆ©ticas observadas en el universo. Estas explosiones en rayos gamma suelen ir seguidas de una emisión en el resto del rango electromagnĆ©tico, que es conocida como postluminiscencia. SegĆŗn su duración, se clasifican en GRB largos (que duran desde 2 segundos a varios minutos) y cortos (entre unos pocos milisegundos y 2 segundos). Se cree que el mecanismo fĆsico que los produce es diferente en cada caso. AsĆ, parece que los primeros estĆ”n asociados a un tipo especial de supernovas, las hipernovas, que son producidas por la muerte de estrellas extraordinariamente masivas. Sin embargo, el origen de los GRB de corta duración no estĆ” tan claro, siendo una hipótesis bastante barajada la colisión de dos objetos supermasivos (estrellas de neutrones o agujeros negros). La formación de las hipernovas estĆ” asociada al colapso de una estrella extraordinariamente masiva (entre 100 y 150 masas solares) y constituye un tipo especialmente brillante de supernova. Cuando el nĆŗcleo de una hipernova se colapsa en un agujero negro, se forman dos chorros de plasma a velocidades relativistas, que emiten una intensa radiación gamma. Debido a esto, las hipernovas son consideradas la explicación mĆ”s plausible a los estallidos de rayos gamma de larga duración.
ESTACIONES ASTRONĆMICAS
Cada uno de los cuatro periodos en que se divide el aƱo solar. Su duración es de aproximadamente tres meses, y el comienzo de cada una se define con el paso del Sol por los equinoccios y los solsticios. En el hemisferio norte, la primavera comienza aproximadamente el 21 de marzo (equinoccio de Aries), momento en el cual los dĆas empiezan a ser cada vez mĆ”s largos. El verano boreal comienza hacia el 21 de junio (solsticio de CĆ”ncer), alcanzĆ”ndose en ese instante la duración mĆ”xima del tiempo de insolación. El otoƱo empieza en el norte alrededor del 23 de septiembre (equinoccio de Libra) y en este instante la duración del dĆa y la noche es la misma y las noches se van alargando cada vez mĆ”s hasta aproximadamente el 22 de diciembre (solsticio de Capricornio), dĆa en el que la duración de la noche en el hemisferio boreal es mĆ”xima y que marca el principio del invierno en esa parte de la Tierra. En el hemisferio sur las estaciones van al contrario que en el norte. Las estaciones del aƱo no tienen ninguna relación con cambios en la distancia entre la Tierra y el Sol, sino que se deben a la oblicuidad del eje de rotación de la Tierra. Si el eje de rotación terrestre fuera perpendicular al plano de la órbita alrededor del Sol, entonces no habrĆa estaciones. Pero al existir una cierta inclinación (de unos 24 grados), la radiación solar incide con Ć”ngulos diferentes y durante intervalos temporales distintos en cada Ć©poca del aƱo, y de ahĆ los cambios meteorológicos vinculados a las estaciones


SECTOR E5
ESTRELLA
Una estrella es una esfera de gas en un estado de equilibrio entre la gravedad, que tiende a comprimirla, y la presión del gas, que tiende a que se expanda. Las estrellas generan energĆa en su interior mediante reacciones termonucleares. La energĆa generada se emite al espacio en forma de radiación electromagnĆ©tica (luz), neutrinos (partĆculas Ā«exóticasĀ») y viento estelar (gas). Las estrellas se observan en el cielo nocturno como puntos luminosos, titilantes debido a las distorsiones ópticas que produce la turbulencia y las diferencias de densidad de la atmósfera terrestre. El Sol es una estrella que al estar tan cerca no se observa como un punto, sino como un disco luminoso cuya presencia o ausencia en el cielo terrestre provoca el dĆa o la noche respectivamente Las estrellas mĆ”s frĆas pueden tener temperaturas en su superficie de aproximadamente 2000 ĀŗC mientras que las mĆ”s calientes pueden llegar a unos 50 000 ĀŗC. Hay algunas estrellas en estados de su vida muy avanzados que pueden ser aĆŗn mĆ”s calientes

ESTRELLA BINARIA
Sistema formado por dos estrellas vinculadas gravitatoriamente, de forma que se encuentran girando una alrededor de la otra (en realidad giran alrededor del centro de masas del sistema). La primera estrella binaria fue descubierta por W. Herschel, quien detectó el movimiento relativo entre las dos componentes de CĆ”stor, en la constelación de GĆ©minis. Aunque en su momento se consideró un fenómeno extraƱo, hoy en dĆa se sabe que entre un tercio y la mitad de las estrellas que observamos son sistemas binarios. Las dos estrellas de un sistema binario, dependiendo de la distancia entre ellas, pueden ser binarias separadas, que evolucionan independientemente; semiseparadas; o binarias cerradas que estĆ”n en contacto, tienen una envoltura comĆŗn y pueden llegar a fusionarse. En las binarias semiseparadas, el material de la estrella mĆ”s extensa cae sobre la otra y forma un disco de acreción que rodea la estrella receptora (es el caso de las binarias de rayos X y binarias cataclĆsmicas). Por su medio de detección, las estrellas binarias pueden ser binarias visuales cuando ambas componentes se ven al telescopio; binarias eclipsantes, cuando una de ellas pasa por delante de la otra y la eclipsa; binarias espectroscópicas, las que al estudiar su espectro se ve que estĆ” compuesto por las lĆneas espectrales de dos estrellas; y binarias astromĆ©tricas que son las que se detectan por la perturbación en su movimiento que produce una estrella sobre la otra por atracción gravitatoria. No hay que confundir estas estrellas con las dobles ópticas que son tambiĆ©n estrellas muy cercanas entre sĆ aparentemente, pero que no se encuentran ligadas gravitatoriamente, de hecho pueden estar a grandes distancias una de otra aunque coincidan en la bóveda celeste, producto de la perspectiva visual. Esta misma definición se aplica a estrellas triples o mĆŗltiples



SECTOR E6

ESTRELLA FUGAZ
Fenómeno que se produce cuando minĆŗsculas partĆculas de polvo, procedentes de algĆŗn cometa, entran en la atmósfera terrestre a gran velocidad y se desintegran por fricción, produciendo el rastro luminoso que llamamos meteoro o estrella fugaz. Las partĆculas responsables de las estrellas fugaces suelen desplazarse por el espacio interplanetario en corrientes. Cuando la órbita terrestre se encuentra con una de estas corrientes se produce un incremento notable en el nĆŗmero de estrellas fugaces y el fenómeno recibe el nombre de lluvia de estrellas. Si prolongamos las trazas de los meteoros pertenecientes a una misma lluvia, todos parecen provenir de una zona, el punto radiante. En realidad, todas las partĆculas entran paralelas en la atmósfera, pero al estar tan alejadas de nosotros, la perspectiva nos hace verlas como provenientes de ese Ćŗnico punto. La constelación donde reside el radiante da nombre a la lluvia (Perseidas, GemĆnidas, Oriónidas...). La lluvia de estrellas mĆ”s conocida es la de las Perseidas o LĆ”grimas de San Lorenzo. En el caso de las Perseidas, estas partĆculas han sido producidas por el cometa SwiftTuttle que, como todos los cometas, pierde masa cuando se acerca al Sol. Todos los aƱos sobre el 11-13 de agosto, la órbita de la Tierra cruza una nube de partĆculas producidas por este cometa, lo que produce la lluvia de las Perseidas. Si prolongamos las trazas de las Perseidas observadas en una noche, todas parecen provenir de una zona situada en la constelación de Perseo.
ESTRELLA ENANA
A pesar de que su nombre lleva a pensar en estrellas mĆ”s pequeƱas de lo habitual, en realidad, las estrellas enanas constituyen el grupo de estrellas mĆ”s numeroso y representan la Ā«normalidadĀ» en astrofĆsica estelar. Se denomina Ā«enanasĀ» a las estrellas que se encuentran en la fase principal de su vida, desde que nacen hasta que se agota el hidrógeno en su nĆŗcleo, en contraposición con las llamadas estrellas gigantes, que tienen mayor tamaƱo. Esta fase, conocida como secuencia principal, constituye prĆ”cticamente el noventa por ciento de la vida de la estrella. AsĆ pues, la gran mayorĆa de las estrellas son Ā«enanasĀ». El grupo de las estrellas enanas recibe el nombre tĆ©cnico de estrellas de Ā«clase de luminosidad VĀ». El Sol es una estrella enana de tipo G2V, donde G2 designa su tipo espectral y el nĆŗmero romano V su clase de luminosidad, o de brillo. No obstante, el tĆ©rmino es confuso, porque existen algunas excepciones como son las enanas blancas, que ya no estĆ”n en la secuencia principal, y las supergigantes azules, algunas de las cuales no se consideran enanas aunque todavĆa estĆ©n quemando hidrógeno en su nĆŗcleo. Las estrellas no permanecen en su estado de enanas toda la vida, sino que pasan a ser gigantes o supergigantes, aunque, en el curso de su evolución, al final pueden volver a un estado de enana pero diferente, las enanas blancas. El Sol, actualmente una estrella enana, serĆ” una gigante roja en cinco mil millones de aƱos, y en otros quinientos millones de aƱos volverĆ” a ser una enana, en esta ocasión, una enana blanca.


SECTOR E7
ESTRELLA GIGANTE
Distinguimos dos tipos de estrellas gigantes, las rojas y las azules. Las gigantes rojas son estrellas muy grandes y frĆas. Su tamaƱo, que puede llegar a unos pocos cientos de veces el radio del Sol, las hace merecedoras del tĆ©rmino Ā«gigantesĀ» y su relativamente baja temperatura, de unos escasos 3000-4000 kelvin, las hace aparecer como rojas a nuestros ojos. Las gigantes rojas son el resultado de la evolución de estrellas de masa baja e intermedia, como nuestro Sol. Como estas estrellas son las mĆ”s numerosas y sus vidas son largas, las gigantes rojas son muy abundantes. Su elevado nĆŗmero, junto con su gran brillo (porque la superficie que emite es muy grande) hace que sean responsables de una parte muy importante de la luz que vemos en nuestra Galaxia. Cuando agote su hidrógeno en el centro, el Sol se transformarĆ” en una gigante roja. PermanecerĆ” en esa fase de gigante roja hasta que los procesos nucleares sean capaces de comenzar a transformar el helio en carbono en el centro de la estrella, momento en que reducirĆ” considerablemente su tamaƱo. Pero volverĆ” a ser una gigante roja mĆ”s adelante, cuando agote el helio y se prepare para expulsar las capas que formarĆ”n mĆ”s adelante una nebulosa planetaria

De manera similar a las gigantes rojas, las gigantes azules son estrellas mÔs grandes de lo habitual (pero mucho mÔs pequeñas que sus compañeras rojas), lo que indica que ya estÔn en una fase avanzada de su evolución, y mÔs calientes, lo que justifica su color preferentemente azulado. Como las estrellas, cuando evolucionan, tienden a enfriarse (al menos en las primeras fases); para que una estrella evolucionada mantenga un color azul su temperatura inicial debe haber sido muy alta. Las gigantes azules son, por tanto, descendientes no muy lejanos de estrellas de alta masa. Al ser estrellas de alta masa, de las que hay pocas y evolucionan muy rÔpido, la fase de gigante azul es breve y poco común.
ESTRELLA DE NEUTRONES
Última etapa de la vida de una estrella supergigante cuando, al agotarse su combustible nuclear, ésta sufre una explosión de supernova. Después de la explosión, el núcleo de la estrella se colapsa hasta una densidad tan grande en la que los protones y electrones se combinan formando neutrones y el colapso continúa hasta que los neutrones son capaces de frenarlo debido al principio de exclusión de Pauli. Cuanto mayor es la masa de una estrella de neutrones menor es su diámetro, pero si sobrepasa las dos masas solares, seguiría colapsándose hasta convertirse en un agujero negro. En consecuencia, las estrellas de neutrones son objetos muy compactos y muy masivos, del orden de un par de masas solares comprimidas en una esfera de unos 10 km de radio. Además, a causa del principio de conservación del momento angular, la contracción de la estrella hace que ésta gire más rápido y también hace que su campo magnético se vuelva más intenso. Las estrellas de neutrones emiten potentes ondas de radio que son comprimidas por el campo magnético dentro de un haz que gira con la estrella con periodos del orden del milisegundo hasta algunos segundos, en este caso son conocidas como púlsares. Las estrellas de neutrones se pueden encontrar en restos de supernovas, como objetos aislados o en sistemas binarios.

SECTOR E8
ESTRELLA POLAR
La estrella Polar (alfa de la Osa Menor) es el astro mÔs brillante de la constelación de la Osa Menor. A pesar de eso, no se trata de una estrella especialmente destacada, se clasifica como «de segunda magnitud» y desde los cielos contaminados de las ciudades cuesta incluso encontrarla. Por tanto, es falso el mito tan extendido que afirma que la estrella Polar es la mÔs brillante de todo el cielo; nada mÔs lejos de la realidad. Lo que hace especial a esta estrella es el hecho fortuito de que el eje de rotación de la Tierra apunta casi exactamente hacia ella por su lado norte. Por lo tanto, a medida que la Tierra gira, esta estrella se mantiene siempre quieta en un mismo punto del cielo y no comparte el movimiento diurno de salida y puesta que afecta al Sol, la Luna y el resto de estrellas del firmamento. Eso hace que la estrella Polar sea muy útil como recurso de orientación en la noche y conocerla resulta fundamental para excursionistas, exploradores y navegantes. El eje de la Tierra no mantiene siempre la misma orientación en el espacio, sino que se va desplazando lentamente en un ciclo que dura unos 26 000 años describiendo un cono con 23,45º de abertura. Este movimiento se llama precesión. Por lo tanto la estrella Polar no ocuparÔ siempre en el futuro.




EVOLUCIĆN ESTELAR
Es el proceso por el cual las estrellas cambian su apariencia exterior y su estructura interna con el paso del tiempo. Podemos pensar en la evolución estelar de igual forma que en la vida de los seres vivos, que a medida que envejecen sufren cambios en su organismo y su aspecto. El motor de los cambios de una estrella es la nucleosĆntesis, la transformación de unos elementos quĆmicos en otros mediante reacciones nucleares. AsĆ, tras nacer, las estrellas pasan la mayor parte de la vida en una fase tranquila, 42 E La región de la estrella Alnitak, en la constelación de Orión, rodeada de nebulosidades entre las que destaca la conocida nebulosa oscura Cabeza de Caballo (en el centro). Alnitak se encuentra a unos 1500 aƱos-luz de distancia y es en realidad un sistema estelar triple, cuya estrella principal es una supergigante azul de tipo espectral O9.5Ib y magnitud aparente +1,89. CrĆ©ditos: Leonor Ana y Fernando Fonseca (Fundación astroHita). mientras consumen hidrógeno en el interior y lo transforman en helio. Esta es la fase de mayor duración, la secuencia principal, que abarca el noventa por ciento de la vida de la estrella; durante ella, la estrella sufre pocos cambios. Pero apenas se agota el hidrógeno, la estrella acelera su evolución y sufre cambios notables, mientras va creando nuevos elementos quĆmicos en el interior, cada vez mĆ”s rĆ”pidamente. Los cambios de apariencia nos llevarĆ”n a clasificar las estrellas en diferentes clases, como por ejemplo: enanas, gigantes, supergigantes y otras. Las fases concretas por las que pasa una estrella, su historia detallada, dependen fundamentalmente de su masa. Cuanto mayor es la masa de la es44 E La región de formación estelar 30 Doradus. El cĆŗmulo estelar R136 (a la izquierda del centro) acaba de nacer a partir de las nebulosidades que lo envuelven. La evolución estelar se inicia con el nacimiento de grupos de estrellas que a su vez desencadenan en las nubes cercanas el colapso que conduce a la formación de nuevas generaciones de estrellas. CrĆ©ditos: NASA, N. Walborn, JesĆŗs MaĆz ApellĆ”niz (Instituto de AstrofĆsica de AndalucĆa) y R. BarbĆ” (Instituto de ciencias astronómicas de la Tierra y del Espacio de Argentina). 100 Conceptos bĆ”sicos de AstronomĆa trella, mĆ”s rĆ”pida es su evolución y mĆ”s corta su vida. Su destino final es tambiĆ©n diferente, dependiendo de la masa: las estrellas de mayor masa se convertirĆ”n en supernovas y dejarĆ”n tras de sĆ un agujero negro o una estrella de neutrones, mientras que las de menor masa se convertirĆ”n en enanas blancas, estrellas pequeƱas y calientes, que irĆ”n enfriĆ”ndose eternamente

SECTOR E9
EXPANSIÓN DEL UNIVERSO
Se ha observado que las distancias entre las grandes estructuras del universo (los cúmulos y supercúmulos de galaxias) se incrementan de manera progresiva. Este hecho observacional se denomina expansión del universo y fue descubierto por Edwin Powell Hubble y Milton Lasell Humason en 1929. Si se toman dos cúmulos de galaxias cualesquiera, la distancia entre ellos crece sin cesar, y lo hace no porque las galaxias o los cúmulos se desplacen, sino porque crece el espacio que media entre ellos. Es más, cuanto más distantes entre sí se encuentren los cúmulos considerados, más veloz es el incremento de la distancia. La intensidad de la expansión del universo en cualquier instante de su historia se valora por medio del parámetro de Hubble, H. El valor actual del parámetro de Hubble recibe el nombre de constante de Hubble y se simboliza como H0. La expansión del universo no afecta a sistemas ligados gravitatoriamente, es decir, el proceso no altera las distancias entre los átomos de nuestros cuerpos, entre la Tierra y el Sol o incluso entre las estrellas de la Galaxia o entre galaxias pertenecientes a un mismo cúmulo. Las observaciones indican que la expansión del universo se está acelerando cada vez más, por motivos que aún no están claros.

EXOPLANETA O PLANETA EXTRASOLAR La Unión Astronómica Internacional (UAI) definió de manera provisional el concepto de exoplaneta en el aƱo 2003. SegĆŗn la misma, los planetas fuera del Sistema Solar deben orbitar alrededor de una estrella o remanente de estrella (enana blanca o estrella de neutrones) y tener una masa inferior a 14 masas de JĆŗpiter. Debido a su reducida masa, no alcanzan temperaturas y densidades en sus interiores lo suficientemente altas como para fusionar deuterio, un isótopo del hidrógeno compuesto por un protón y un neutrón, o cualquier otro elemento quĆmico. Por tanto, no producen energĆa a partir de este tipo de fuenteā

SegĆŗn la misma resolución de la UAI, los objetos subestelares, con masas superiores a los anteriores, pero que no fusionan hidrógeno, se deben denominar enanas marrones. Por otra parte, los objetos aislados de masa planetaria, con masa por debajo del lĆmite de las 14 masas de JĆŗpiter, se deben denominar subenanas marrones o cualquier otro nombre que sea apropiado, salvo planeta. Por supuesto, estas definiciones podrĆan modificarse segĆŗn nuestro conocimiento avance. Algunos investigadores consideran que la expresión sub-enana marrón no es muy acertada, y que serĆan mĆ”s adecuados otros tĆ©rminos como IPMOs, planemos, oriones, o xebarcos.